El ladrón de bicicletas es una película del año 1948, del director Vittorio de Sica. Esta es de la corriente cinematográfica conocida como Neorrealismo Italiano, por tratarse de un echo o drama cotidiano.
Nos muestra una condición social, donde el personaje, Antonio Ricci es contratado para un empleo, donde lo que tiene que hacer es pegar carteles, pero en este es necesario presentarse con una bicicleta para que le den el puesto. Al poder recuperar la bicicleta que anteriormente tenía, la cual había empeñado para que su familia comiera ya un tiempo atrás, se la robaron en su primer día de trabajo, y hace todo lo posible para recuperarla, puesto que sin ella no podría seguir trabajando. La frustración lo llevó al limite, que provoca que esté llegue a golpear a su hijo por aún no encontrarla y a cometer un acto de delincuencia, tratando de robar la bicicleta de alguien más para poder solucionar todo.
Esta película tiene todo el objetivo de centrarse en el hombre y en su vida cotidiana, al presentarse los momentos y la manera en que fue desarrollándose la historia, vemos como todo se ve tan real, destacando un lucido análisis de los hechos.
Algo que me llama mucho la atención de esta corriente, es que todo se asemeje a la realidad del ser humano, presentado estos hechos que tienen relación con cierta audiencia, no de la misma forma pero si de la misma situación.



